miércoles, 15 de septiembre de 2010

Citas para la rentrée... qué pestiños


El gran Marcos Ordóñez publicó en el Babelia de hace un par de semanas sus "25 citas para la rentrée", un programa que se reparten entre Madrid y Cataluña y que me temo, debido a la crisis de los pequeños autónomos, verbi gratia, yo mismo, no cataré. Pero me animó el artículo a hacer algo parecido con mis citas sevillanas y bolígrafo en mano repasé web a web, la programación de nuestros teatros. Cito los importantes, Lope y Central, en los que la programación es esta a día de hoy:
Del 13 al 17 de octubre en el Lope "Cinco horas con Mario";
del 21 al 24 en el Lope "El cerco de Leningrado";
del 28 al 30 de octubre, también en el Lope, "DJ Peep Show", un espectáculo que el teatro que dirige Antonio Álamo resume de la siguiente manera: “La nueva propuesta de la compañía Excéntrica Producciones es un espectáculo en el que la música, como no puede ser de otra manera, está muy presente. A partir de los textos de Moliere, Lorenzo Da Ponte, Brech, Pushkim y Goldoni, las mujeres son las verdaderas protagonistas de este trabajo”. No entiendo nada, ¿quién redacta estas cosas?;
del 18 al 28 de noviembre en el Lope "Carmen" -sí, sí- por la Compañía de teatro clásico de Sevilla.
Notarán que del Central no dije nada y es que no hay todavía programación disponible en su web.
¿Qué ocurre? ¿Es toda la culpa del Flamenco y el quejío? A mí me parece que es un bodrio. ¿Delibes, Sinisterra y Merimee? Por favor. Rezo porque, aunque tarde, el teatro Central arregle el otoño. Mientras tanto qué aburrimiento y qué pestiño.
Así que voy a recomendar por ahora frecuentar La Fundición que tiene varios espectáculos que me llaman la atención: "Suite" de Carles Batlle por Off Madrid, esto puede estar bien, del 14 al 17 de octubre; y dos obras que muy mal se tienen que dar para que no sean, una, cachonda: "El betis, la marcha verde" del 20 al 24 de octubre, y otra, de interés: "Nuevamente ante ti fascinado" del 29 al 31.
Mientras tanto, ahí están los libros, aparte de los juramentos sobre nuestro triste panorama dramático, para desahogarnos.