domingo, 25 de abril de 2010

Apuntes sobre Albert Vidal


Guardo desde hace unos meses un recorte de El País titulado "Las mutaciones de Albert Vidal", de Javier Vallejo. Apunté y subrayé en el artículo algunas palabras que hoy, vistas con el tiempo, creo que pueden construir un perfil de este gran creador. A saber.
Explorador.
Tradición oral.
Ritual/sobrenatural/sacerdote.
"Eso me pareción el ideal de lo que debería de ser el arte del actor: un arte sagrado, próximo al del médium"





Oriente.
Música/baile.
"No soy actor, soy un pensador que se expresa teatralmente, un buscador de palpitaciones olvidadas pero inscritas en la memoria genética".
Piccolo Teatro de Milán/Jacques Lecoq/Dario Fo.
Residuos urbanos.
Cachondeo.



Cósmico.
Coreografía mecánica.
"Las formas de alta estilización, llámense kyogen, bunraku, noh o kathakali, se desarrollan en épocas donde el espíritu de la sociedad está muy alto. En épocas de decadencia, el teatro adquiere otros perfiles. Alguien dijo que una sociedad enmascarada no soporta ver máscaras en escena. Y al revés, una sociedad que vive lo humano intensamente disfruta con las máscaras".

Hace unos meses, inauguró su canal en youtube, albertvidalpaz, donde se pueden ver muchos de sus vídeos. Aunque os he colgado aquí una buena muestra. Sé que a principios de año presentó en el teatro Echegaray "Historia de Juan, nacido de un oso", una obra que me encantaría ver. ¿Cómo, cuándo? Ni idea.
En su web detalla su biografía desde los años 60 en las que se las gastaba de niño músico de jazz hasta sus incursiones en el cine y toda su carrera escénica. El recorrido apasionante de una vida precoz, viajera, de una valentía inaudita, de una formación envidiable. En fin, uno de los grandes.

De propina os dejo el "Canto telúrico a los cimientos del Teatro Central", sí, como suena. Una coreografía con grúas como la que este año en el feSt nos propuso La Imperdible, y algo más...

miércoles, 21 de abril de 2010

Sonia Gómez en la Fundición. Experiencias con un desconocido show


¿Quién es Sonia Gómez? Pues ésta es más o menos su trayectoria; y ésta su web.
¿Qué hace Sonia Gómez? Pues hará ya unos cinco años esto:



Un proyecto increíble junto a su madre.
Pero hoy por hoy -lo podéis ver en su web- Sonia Gómez mantiene en gira varios shows, incluido el de arriba, y a Sevilla vino al feSt con "Experiencias con un desconocido show"; fue en la Fundición y en el proyecto la acompañan: Txalo Toloza, José Luis Cañadas, Mose Hayward y Edu Bolinches. Fui el sábado 17 de abril.
Expericias con un desconocido show es, antes de convertirse en un espectáculo en vivo con espectadores, una idea en marcha. Esto supone que como la escritura de un texto dramático, Sonia Gómez todos los días se expone a la obra, o sea que no es ir y hacer una performance y ya. Me explico. Meses atrás Sonia Gómez empezó a anunciarse como mujer de "compañía", una compañía singular, claro, porque se ofrecía para leer a alguien o para ponerlo en forma o para comer con su madre, o simplemente para concretar cualquier acción con el desconocido en cuestión. Todo esto, luego, en la sala ella lo explica y lo proyecta -porque todo lo graba- y relata no sólo el encuentro sino todo el proceso de mensajes e inquietudes que tiene ante el cliente.
A estas historias, Sonia además les pone música y baile y video en directo. Como coreógrafa dejó muestras de vigor e imaginación poco comunes. Como actriz no es gran cosa pero la forma que tiene tan ingenua de contar las experiencias a mí al menos me atrapó desde el principio. En definitiva, salí entusiasmado con el show, que es verdad que tiene momentos de baja intensidad, pero es que quedar con gente a la que no se conoce tiene de todo, también de aburrimiento y no saber qué decir, y eso nos lo enseña muy bien.

viernes, 9 de abril de 2010

Ellen Terry (Segunda parte)

Dejamos a nuestra protagonista recién casada con Edward William Godwin, un arquitecto, diseñador y escenógrafo de personalidad introvertida, amigo íntimo de Wilde y de Whister, unidos entre otras cosas por un gusto común por "lo japonés", y que se convertiría en el padre de los hijos de Ellen (uno de ellos es el destino final de esta entrada). La actriz se retiró durante seis años para vivir con Godwin pero en 1874 regresó a la escena y un año después, en 1875, se separaría de él. Antes de esto, ese mismo año, el Wales Theatre le dio a Godwin el control artístico para montar "El Mercader de Venecia", donde Ellen interpretaba a Portia. Se considera esta representación como la primera puesta en escena "moderna" del teatro inglés.



A partir de entonces y ya incorporada a la compañía de Henry Irving, al que le unió algo más que el trabajo durante veinte años, Ellen alcanzó la madurez y la gloria. Nuevamente "El mercader de Venecia", con Irving como Shylock y Terry, que tenía entonces 30 años, como Portia estuvo 250 noches consecutivas levantando el telón.

Pero demos el salto de siglo. En 1903 Ellen con su hijo Edward Gordon Craig -que también había sido actor en la compañía de Irving-, asume la dirección del Imperial Theatre. Y esta es una de las transiciones generacionales más impresionantes de la historia del teatro. Porque Edward Gordon Craig se iba a convertir con el tiempo en el escenógrafo y teórico de la escena más importante del siglo XX y porque gran parte de lo que hoy vemos en escena fue iluminación de su mente. Claro que en el Imperial Theatre toda la gloria artística se transformaba en ruina económica, cosas que pasan.
¿Es suficiente? Pues no, a esta mujer todavía le quedan muchos años por delante, pasar una guerra, volverse a casar con un jovencito y otras cosas que contaré por aquí.

jueves, 1 de abril de 2010

"El encuentro de Descartes con Pascal joven" en el Lope de Vega

Me voy a desviar un poco. Ayer leí en el suplemento "Culturas" que la Vanguardia incluye los miércoles, la crítica a "Omena-G" de Joglars, obra que se estrenó en Sevilla y de la escribí aquí mismo. En muchas cosas estoy de acuerdo con la crítica artística de "Culturas" aunque ésta fuera muy breve ya que la mayor parte del texto se centra en las conexiones políticas de Boadella con Aguirre y las alianzas y alineamientos de él y de otros. La verdad es que conforme leía, sentía que perdía algo, la virginidad, supongo. Luego, sin embargo, he pensado: vale, Boadella se acuesta con Aguirre y Flotats se acostaba con Pujol, ¿y qué? ¿Qué lección es ésta? Todos nos acostamos con alguien, tarde o temprano y por distintas razones. Y ahora, al arte. Porque aún recuerdo con una sonrisa la hora y cuarto que Josep Maria Flotats y Albert Triola mantuvieron el 27 de marzo, cara a cara, en la arena del Lope. Fuimos a la función de las seis y media y allí me encontré al público más respetuoso de esta temporada y una relajación estimulante que se transmitía a todo el mundo y que los actores notaban. La gente se reía en los momentos de agudeza, contenía la respiración ante el sufrimiento del joven Pascal y reaccionaba, en fin, como un organismo con los dos actores y el maravilloso texto de Jean-Claude Brisville. Un texto que lleva toda la meditación metafísica al terreno de la razón y lo mundanal: el bien que hace el descanso, el ocio, la ciencia, y alejarse de los fanatismos que nos destruyen y que aniquilan la convivencia.



Un viejo y sabio Descartes, dibujado por un Flotats pleno de facultades, intenta llevar al terreno del gozo intelectual y físico a un Pascal joven que se encuentra en el polo opuesto, en un misticismo religioso y tormento físico que le impide disfrutar de las pequeñas cosas y del humanismo que le muestra Descartes. Es una lucha de humores diferentes pero de intelectos de igual altura, porque Pascal no es ningún simple y se da cuenta de que la razón no puede explicarlo todo, que hay "razones ocultas a la razón". Albert Triola interpreta con fineza este personaje complicado, entre la enfermedad, el miedo, la desconfianza hacia todo, sobre todo a sí mismo, que quiere entender pero no puede, que está sumido en una trágica y sincera lucha por encontrar lo absoluto.
Un gran encuentro, un espectáculo austero, dos grandes actores y un tarde fantástica de primavera.